Ciencia: la gallina de los huevos de oro

Estaba leyendo el otro día en la página de la licenciatura en física de la USAC sobre la creación de la Escuela de Ciencias Físicas y Matemáticas. Allí me encontré un link interesantísimo. Se trata de una breve presentación que dió el Dr. Mario Bunge acerca de la importancia de la ciencia en la sociedad. El Dr. Bunge es un físico, filósofo y humanista argentino quien trabaja en McGill University en Canadá. Para nuestra fortuna, la charla se encuentra en youtube y está en español. También se puede encontrar una transcripción de la misma aquí.

Debido a lo interesante y al valor que estas ideas tienen para un entorno como el de nuestro país, a continuación cito y parafraseo algunos de los puntos clave de la charla del Dr. Bunge.

Por cuestiones de legibilidad, no voy a utilizar el campo especial para hacer citas (bloquequote) de wordpress. Sin embargo, aclaro que todo lo que sigue abajo, son extractos (algunos textuales y otros parafraseados) de la presentación del Dr. Bunge.

* * *

La investigación básica

La investigación básica consiste en la búsqueda de la verdad independientemente de su posible uso práctico, el que acaso jamás llegue. Es la investigación que hacen los matemáticos, físicos, químicos, biólogos, científicos sociales y humanistas.

Si ésta [la investigación básica] se detuviera, […] nuestra civilización se estancaría, y pronto decaería hasta convertirse en barbarie. Baste recordar lo que sucedió con la ciencia básica bajo el fascismo, y con la biología, la psicología y las ciencias sociales bajo el estalinismo.

Puesto que la espontaneidad no es programable, hay que darle oportunidades, antes que órdenes: hay que fomentar la curiosidad, y con ella la creatividad científica o artística sin esperar resultados inmediatos. La exigencia de resultados inmediatos garantiza la mediocridad y el desaliento, e incluso el fracaso.

los inventores de la física cuántica no soñaron que ella serviría para diseñar ordenadores y, con ellas, un nuevo sector poderoso de la industria. Crick y Watson no previeron la emergencia de poderosas firmas biotécnicas pocas décadas después de anunciar la estructura del ADN.

Los enemigos de la investigación básica

  • Mala enseñanza de la ciencia: autoritaria, datista, memorista, y tediosa, sobre todo tediosa.
  • Educadores y administradores miopes, que ignoran que no se puede descuidar ninguna rama importante del conocimiento, pues todas ellas interactúan entre sí.
  • Pragmatismo, utilitarismo, creencia de que se puede conseguir huevos sin criar gallinas. Los aumentos sensacionales de la productividad industrial norteamericana se deben a que los gastos en investigación básica ascienden al 3% del producto interno bruto, es decir, casi diez veces lo que gasta un país de latinoamérica.
  • Neoliberalismo y debilitamiento de organizaciones estatales. En Canadá se decretó que los científicos tenían que buscar fondos en el sector privado. Al no encontrarlos muchos científicos emigraron a otros países y miles de estudiantes desistieron de estudiar ciencias.
  • Oscurantismo tradicional, fundamentalismo religioso, ciencias ocultas, etc. En el caso de la India, que comprometida con la religión hindú, promovió estudios universitarios de astrología y medicina védica.
  • Oscurantismo postmoderno, pensamiento débil, retorismo y la filosofía femenina que considera la ciencia y la racionalidad como “falocéntricas”, como si la ciencia tuviera sexo.
  • Constructivismo, relativismo en filosofía, doctrina que niega la posibilidad de hallar verdades objetivas y imagina trampas políticas tras los teoremas más inocentes.

Qué hacer para promover la inestigación básica

  • Enseñar más ciencia y enseñarla mejor, en todos los niveles. Montar museos y espectáculos científicos.
  • Aumentar los subsidios en investigación básica, sobre todo en la áreas más descuidadas.
  • Formar más doctores en ciencias
  • Ofrecer becas a estudiantes interesados en ramas de la ciencia básica, matemáticas, física, química, etc.
  • Reforzar la participación de investigadores en el diseño de políticas culturales y planes de enseñanza.
  • Aliviar a los investigadores de tareas administrativas.
  • Denunciar posturas intelectuales tales como el creacionismo científico. Fomentar el pensamiento crítico, el debate racional y la divulgación científica.
  • Resistir la privatización de universidades nacionales. Las funciones de la Universidad son producir y difundir conocimiento, no hacer dinero. Por consiguiente la universidad debe ser dirigida por académicos, no por empresarios, burócratas ni comisarios. Así como las empresas deben ser dirigidas por empresarios, no por investigadores.

Pensamientos finales

El sistema cultural es el más vulnerable a los conflictos económicos y políticos en una sociedad. Por consiguiente es el que hay que manejar con mayor cuidado y alimentar con dedicación, sin esperar resultados inmediatos más que su propio enriquecimiento.

No es que el dinero genere ciencia, pero sin él, la ciencia languidece. Quien quiera comer huevos, que alimente su gallina

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4 respuestas a Ciencia: la gallina de los huevos de oro

  1. enrique dijo:

    me llama la atencion lo que se menciona, sin embargo para poder hacer mas efectiva la enseñanza en el interior del pais, existen poibilidades de desarrollar cualidades cientificas, hace falta programas que lleguen a los estudiantes destacados de escuelas publicas y que se vayan formando desde temprana edad en aspectos cientificos, existen fondos que se utilizan en refacciones y que muchas veces se malversan, pudiendo hacerse mejores aprovechamientos…

  2. eaciftes dijo:

    El discurso es un resumen de lo que Bunge escribió en el libro: Ciencia, Técnica y Desarrollo (ISBN: 950-07-1240-7)

  3. eaciftes dijo:

    El discurso es un resumen de lo que Bunge escribio en el libro: Ciencia, Técnica y Desarrollo (ISBN: 950-07-1240-7)

  4. pedro dijo:

    Muy interesante. Por razones sentimentales, yo le tengo mucha simpatía al Dr. Mario Bunge. Pero heme aquí jugando un poco el abogado del diablo.

    Si bien es cierto hay una vertiente del pensamiento feminista que, efectivamente, esgrime ideas erróneas y contraproducentes acerca de la ciencia, hay también observaciones incisivas e inteligentes que provienen de gente con orientación feminista, incluidas Anne Fausto-Sterling y Elizabeth Anderson. Los hay también pensadores sociales como Bruno Latour que hacen sociología de la ciencia y dicen cosas interesantes que no tiene sentido descalificar simplemente por su conflicto con Alan Sokal. Para quien quiera aprender un poco sobre el constructivismo social, el libro de Ian Hacking al respecto es una buena fuente de información. Como casi toda corriente de pensamiento, el constructivismo social tiene aportaciones muy razonables, pese a los excesos de algunos de sus practicantes. El Dr. Mario Bunge (cuyo tratado sobre la investigación científica fuese la fuente de mi primera aproximación a la filosofía de la ciencia) provee una caricatura (conveniente para sus fines) del pensamiento social crítico de la ciencia. Claro que Lacan y muchos otros han demostrado un entendimiento vago, iluso, y torpe de la ciencia y de las matemáticas en múltiples oportunidades. Pero hay gente que aporta críticas que merecen ser tomadas con seriedad.

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