Virología de la crisis financiera

por Eduardo

No hace mucho tiempo escribí sobre los futuros como productos financieros y la manera en la que éstos se usan para magnificar la especulación usando el “efecto de palanca”. Siguiendo con las malas noticias, quiero dirigir esta vez el objetivo a los productos involucrados en la crisis financiera y económica que aqueja actualmente al mundo entero.

El punto de partida de la vorágine se data en 1968. A estas alturas, Robert Ranieri, un talentoso autodidacta que se había trepado la jerarquía del banco Salomon Brothers, tuvo la idea de iniciar el comercio interbancario de hipotecas. Hasta entonces, los contratos hipotecarios consistían solamente de dos partes, el banco y su cliente, que se comprometía a pagar un préstamo con intereses dando un inmueble como garantía.

La innovación de Ranieri representó un clásico ejemplo del modus operandi de un banco de inversión. Salomon Brothers no concedía hipotecas, sino se las compraba a un banco tradicional para vendérselas a otro, recibiendo una comisión por el servicio. A manera de ejemplo podemos decir que Citibank (el banco vendedor de la hipoteca) creía reducir así sus riesgos, pues contaba con el pago supuestamente seguro de Landsbanki Islandia (el banco comprador); mientras Landsbanki asumía el riesgo del contrato original, a cambio de sus atractivos intereses. La hipoteca para el comercio interbancario recibió el solemne nombre de MBS, abreviatura para mortgage backed security.

El problema subyacente en estas transacciones es muy fundamental. Este consiste en la dificultad de asignarle un precio de venta a una hipoteca establecida en el pasado. Los elementos más básicos de complejidad son los siguientes:

1. El valor de un contrato de interés fijo depende de las tasas de interés imperantes. La razón: si las tasas de interés suben, mi contrato a x % da menos intereses que un contrato nuevo. En este caso, si quiero encontrar un comprador, tengo que bajarle el precio.

2. El valor del contrato depende también de la duración esperada de la deuda. La razón: entre más larga la deuda, más pagos de intereses. Entonces, si la duración estimada del contrato se reduce, también se reduce el precio del contrato.

3. El valor del contrato depende del valor de la garantía. Por eso, si los inmuebles se abaratan, también lo tendrá que hacer mi contrato.

En el intento de considerar correctamente estos factores, los bancos han invertido tesoros en investigación, los cuales evidentemente no han sido suficientes. El comercio de MBS floreció durante décadas, no obstante sobre una base de frágiles modelos, particularmente en torno al segundo punto de complejidad. El tercero apenas si estaba considerado.

Finalmente, se le agregó un nivel adicional de complejidad al problema por medio de un efecto de palanca. El método: emitir MBS sobre un conjunto de hipotecas, y asociar los intereses a un factor adicional de bonidad. Por ejemplo: junto 100 hipotecas con un interés promedio de 10%. De ellas, vendo un MBS ofreciendo 15% si todos los deudores pagan o solo 3% si alguno cae en bancarrota. Al llegar a este nivel, prácticamente nadie puede justificar económicamente los números.

El resto de una historia lo sella una sociedad estadounidense enloquecida, que se endeudó creyendo que el valor de las casas solo puede crecer. Y, para colmo de males, un entorno contaminado hasta la médula de MBSs, que se hallan en los bancos más diversos alrededor del globo.

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8 respuestas a Virología de la crisis financiera

  1. litomd dijo:

    Mvini,
    Te recomiendo visitar el blog de CABI: http://ca-bi.com/blackbox/ especialmente los temas relacionados con economía de Guatemala: http://ca-bi.com/blackbox/?cat=3 y si quieres excelentes videos de conferencias de expertos sobre el tema el mejor lugar es sin duda la New Media de la UFM: http://newmedia.ufm.edu/gsm/index.php/New_Media_UFM ahí te sugiero buscar entre los relacionados con economía: http://newmedia.ufm.edu/gsm/index.php?title=Categoría:ECONOMIA
    Ellos organizaron muchísimos foros y conferencias sobre el tema, las grabaron en video y las pusieron a disposición de todos.

  2. Mvini dijo:

    que me pueden explicar sobre la crisis financiera en Guatemala

  3. Enrique dijo:

    La relacion entre el descalabro finaciero y la productividad de economìas incipientes como la guatemalteca, tienen muchas aristas, sin embargo es mas complejo el esquema si se toma en cuenta otro tipo de endeudamiento que como pais tenemos, y es que el presupuesto de gasto publico muchas veces se financia con deuda que se contrae ya sea interna o externamente. Que tipo de reactivacion economica puede darse si el pais para salir a flote contrae màs deuda cada año…

  4. litomd dijo:

    Muy buen post!!!

    Solo quería agregar algunas observaciones.

    Como yo lo veo, el principal error cometido fue el otorgar préstamos hipotecarios a personas que no tenían capacidad de pago. Esta fue una acción irresponsable por parte de analistas bancarios y comités de crédito que analizaban y autorizaban los préstamos.

    La sensación de seguridad que proporcionaban los MBS les dio una falsa confianza de que si el deudor resultaba malo siempre podrían recuperar el dinero perdido o la pérdida se diluiría entre las ganancias provenientes del resto de deudores buenos.

    En Guatemala también tenemos un mercado hipotecario y de viviendas respaldadas por el FHA, pero los bancos han sido mucho más cuidadosos al momento de otorgar los créditos. Las carteras en general son bastante sanas. Yo diría que hasta se pasan de precavidos, lo cual afecta a quienes necesitan dinero. Tomando las precauciones básicas podrían arriesgarse un poco más y estimular la inversión y la productividad.

    El otro punto que quería resaltar es que en esta crisis hubo, como siempre, ganadores y perdedores. En el lado de los ganadores se cuenta a las empresas constructoras y a los trabajadores de la construcción en general. Había que hacer casas, el trabajo abundaba y la paga era inmediata porque provenía del banco que proporcionaba la hipoteca. En el lado de los perdedores, además de los bancos que otorgaron hipotecas pobremente respaldadas, están las personas que se hicieron de una casa, pagaron buena parte de la hipoteca y luego lo perdieron todo.

    Sin embargo, por la magnitud de la crisis, al final perdimos todos. La quiebra de bancos y empresas deja sin empleo a millones de personas, la economía se contrae (hay menos dinero para gastar) y por ende hay también menos importaciones. Nuestro país depende fuertemente de lo que exporta a Estados Unidos y a otros mercados. Menos importaciones implican una entrada de dinero menor, reducción de los nivel de producción y por ende menor empleo de mano de obra. Estos efectos no son inmediatos pero seguramente los sentiremos.

    Caso especial es el de los fabricantes de vehículos. Su crisis está relacionada con la crisis financiera pero también se ha visto afectada por los precios del petróleo, la competencia de los fabricantes asiáticos y los costos de mano de obra en Estados Unidos. Creo que eso merece un post aparte. De momento estamos siguiendo la novela para ver si los 3 CEOs consiguen al fin sus $35 millardos. Todo indica que terminarán yendo a pie hasta Washington para pedir que se les otorguen $50 millardos :o)

  5. Eduardo dijo:

    … Imaginate que te di un vale por 1000 quetzales, pero que no estás seguro si te los voy a pagar. Entonces se te puede ocurrir venderle tu vale a un banco… Vos confías en menores riesgos si creés que el banco es más sólido que yo. Y generalmente lo crées, el riesgo que percibís es menor.

    Esta idea estereotípica fue la base del comercio de MBSs durante bastante tiempo. Solo pocos pensaron un poquito más y completaron … a menos que los activos del banco consten de puras deudas como la mía! Y así fue. En el transcurso del tiempo, los bancos no compraron infinitas hipotecas, pero al juntarlas en MBSs las magnificaron con un efecto de palanca brutal.

    Así que conforme los títulos de MBS fueron diseminándose, el riesgo de la bonidad creció, pero su percepción se redujo. Luego, con el clásico plan B (= venderle las hipotecas adquiridas a otro banco) pasó lo mismo que con la gente que mandó a construir casas:

    Todos querían vender al mismo tiempo, así que el valor de los MBSs se desplomó 😦

    Solo unos pocos vinieron ver la situación más o menos correctamente, y vendieron sus títulos de MBS antes de que explotara la bomba… Y los que compraban a estas alturas fueron los que más se quemaron.

    En general, mucha gente se confió ciegamente de sus modelos, que no estimaban correctamente la caída del precio de las garantías. Pero quien ha visto un banco promedio (o cualquier industria promedio?) desde adentro, sabrá que las condiciones son muy propicias para casos como este.

    Saludos!
    G.

  6. Enrique dijo:

    Eduardo, vista de esa manera, la situación parace muy clara y sencilla. Sin embargo, aún me queda la duda de cómo fue que los bancos no hubieran podido preveer una situación así y ser más cuidadosos en seleccionar a quién le otorgaban hipotecas.

    Lo sucedido suena a como si alguien hubiera descubierto una mina de oro. Las noticias se propagan y luego hay cientos de mineros extrayendo oro. Repentinamente el oro se acaba y deja sin trabajo a todos los mineros. Pero un minero inteligente hubiera tenido un “plan B” para asegurarse otro trabajo cuando el oro, eventualmente, se acabara. No creo que los bancos fueran tan inocentes de no haber visto lo que se venia!

  7. Eduardo dijo:

    Gracias por la pregunta!

    Ciertamente las casas tienen un valor intrínseco, el cual no debe darse por perdido. Y mientras la economía crece, crecerá normalmente la demanda y con ella el valor de las casas.

    Pero ese es el caso supuestamente “normal”. El caso “anormal” fue este:

    1) El negocio interbancario de hipotecas funcionó bien varios años, y la demanda de contratos MBS creció correspondientemente.

    2) La demanda de MBSs requería más hipotecas nuevas para satisfacerla. Qué hicieron los bancos? Empezaron a venderle hipotecas (= endeudar) a cualquier persona para que construyera una casa, sin asegurarse de que esta podría pagar.

    3) Las casas fueron construidas.

    4) Mucha gente no pudo pagar la obra, y para zafarse de la deuda, decidió… vender su casa. Consecuentemente,

    5) Había más oferta que demanda, entonces los precios de las casas bajaron.

    La moraleja: en los precios de los bienes no hay un siempre, sino un “normal”, que es cuando no es “anormal”. No es una fábula de Esopo, aunque (al menos en lo simple) parece.

    No estamos solos,
    Guayo.

  8. Enrique dijo:

    Buen post. La pregunta inocente que me hago es: ¿cuál fue la causa de que el precio de los inmuebles bajara? La idea de invertir en inmuebles siempre es considerada como segura, dado que su valor siempre sube. ¿Qué movimientos económicos tienen como resultado que el valor de los inmuebles se reduzca?

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