Entendiendo nuestra conciencia

Abril 27, 2009

Paseando por la revista Discover encontré un artículo increíble. Es una entrevista con Gerald Edelman, médico y biólogo celular que se dedica a la neurociencia. Ganador del Premio Nobel en 1972, su trabajo consiste en investigar el fenómeno de la conciencia.

Yo tenía la idea de que en el futuro lejano sería posible simular la conciencia misma. Después de leer este artículo me queda la sensación de que talvez eso sea posible más pronto de lo que habría imaginado, lo cuál es una gran sorpresa para mí. Así que a continuación sintetizo algunas de las ideas presentadas en la entrevista.

Para Edelman, la conciencia no es un enigma

En la gran teoría de la mente de Eldelman, la conciencia es un fenómeno biológico y el cerebro se desarrolla a través de un proceso similar al de la selección natural.

La conciencia es un proceso, involucra conocimiento de sí mismo, es lo que se pierde cuando uno se duerme y se gana de nuevo al despertar. Es continua, cambiante y susceptible a modificación por medio de la atención.

La ventaja evolutiva de la conciencia es la capacidad de planificación.

Distintos niveles de conciencia evolucionaron hace alrededor de 250 millones de años. Cuando el sistema nervioso de las primeras aves y mamíferos evolucionó de manera tal que la parte de categorización de percepción y la parte de memoria pudieron interactuar. En ese punto, el animal podía crear una escena en su mente y hacer conexiones con escenas pasadas. Pero el animal aún carece de la habilidad de la narración. Luego, en la evolución de los homínidos, otros circuitos neurales conectaron sistemas conceptuales resultando en un lenguaje y alto orden de conciencia.

El cortex cerebral es responsable en buena medida de la conciencia. Si uno extirpa una cantidad considerable del mismo, hay un punto en el que es debatible si la persona está consciente o no.

Eldelman considera que en el futuro será posible construir un artefacto dotado de conciencia. Agrega que

Si algún día creamos un artefacto consciente, éste no va a estar vivo. Eso puede horrorizar a algunas personas. ¿Cómo puede haber conciencia en algo que no está vivo? Hay personas que son dualistas, que creen que estar consciente es tener una especie de agente inmaterial que está fuera del dominio de la ciencia. El alma, flotando libre—y todo eso.

Podría haber gente que diga: “Si usted lo hace consciente, sólo incrementaría la cantidad de sufrimiento en este mundo”. Ellos piensan que la conciencia es lo que lo diferencia a uno, o lo que te permite tener un conjunto específico de creencias y valores. Uno tiene que recordarse que el cuerpo y el cerebro de este artefacto no van a ser los de un ser humano. Tendrá un cuerpo y cerebro único y será bastante diferente del nuestro.

Pero las cosas no se quedan sólo en la teoría. Edelman y sus colaboradores han puesto estas ideas en práctica y han creado lo que llaman dispositivos basados en el cerebro (brain-based devices). Estos dispositivos son pequeños robots con sensores de distintos tipos y que son capaces de movilizarse de un lugar a otro.

Un dispositivo basado en el cerebro no es un robot que está manejado por un programa de inteligencia artificial. Es mas bien manejado por una simulación de un cerebro basado en el de los mamíferos vertebrados. La diferencia con un cerebro real, aparte de ser simulado en una computadora, es el número de neuronas. A diferencia de un programa algorítmico, estos dispositivos son expuestos a situaciones determinadas y aprenden de ellas.

Edelman y compañía tienen un modelo con un millón de neuronas simuladas. Han encontrado que la simulación tiene actividad intrínseca. En primer lugar, las neuronas no solo responden a los estímulos externos de la percepción sino que también se conectan y disparan por sí mismas cuando no hay información sensorial. En segundo lugar, el modelo presenta ondas beta y gamma justo como un cortex cerebral. Y en tercer lugar, tiene un estado de reposo. Cuando el cerebro no es estimulado, todas las neuronas andan a la deriva, tal como ha sido descrito por los científicos estudiando a seres humanos cuando éstos no están pensado en nada.

Edelman concluye diciendo que el modelo presenta propiedades que son importantes para el proceso de la conciencia. Tiene la propiedad de la actividad interna, o sea que el cerebro ya está hablando consigo mismo.

El artículo tiene otros ejemplos y más detalles. Entender y explicar la conciencia es otro de esos temas que me apasionan. Me complace ver que la ciencia avance en este terreno considerado por muchos como fuera de su dominio.


Eratóstenes, Guatemala 29/4/2009/11:59

Abril 23, 2009

Eratóstenes de Cirene  vivió entre los años 276 y 194 antes de de la Era Cristiana y alcanzó su celebridad por haber sido el primero en determinar el radio de la Tierra mediante el siguiente ingenioso método:
El día 21 de junio los rayos del sol inciden perpendicularmente alrededor del mediodia sobre el trópico de cancer y justamente sobre esta línea se encuentra la ciudad de Siena (Actualmente Asuán) , mientras que la ciudad de Alejandría se encontraba mas al norte pero ambas aproximadamente sobre el mismo meridiano, por lo que la culminación del sol  ocurría casi simultaneamente sobre ambas ciudades lo que le permitió calcular el radio de la tierra midiendo el ángulo que formaban los rayos del sol en un obelisco de Alejandría mientras el sol se reflejaba en el fondo de un pozo en Siena, habiendo previamente medido la distancia  entre las dos ciudades; la incerteza en su medición se estima que fue entre el 1% ó el 10%.

La experiencia ha sido repetida muchas veces y podemos encontrar muchos instructivos al respecto como:
1. El proyecto Eratóstenes en Argentina 21 de junio de 2009

2. How to measure the size of the Earth
y muchos mas que pueden ser encontrados facilmente a lo largo de la Web.

Nosotros podemos repetir la experiencia aca en Guatemala aprovechando que el día 29 de abril a las 11:59 hora local tendremos al sol en el cenit, según Xephem,  y necesitaríamos una ciudad que se encuentre sobre el mismo meridiano para poder repetir la experiencia como lo hizo Eratóstenes, la ciudad ideal para esto es Campeche en Mexico.
Si hacemos una variación pequeña aprovechando que ahora a través de la Web o de una simple llamada telefónica podemos garantizar lograr hacer la medición en forma simultanea con nuestros colegas que se encuentren en otra ciudad.
Si perdemos esta oportunidad a mediados de agosto tenemos otra oportunidad.
Quienquiera que quiera unirse a nuestra experiencia comuníquese con:

- Luis Alfaro             esmio777@hotmail.com
- Rodrigo Ardon     rodrigoardon.e@gmail.com


A propósito de criticar

Abril 12, 2009

El post sobre la falacia de la energía georotacional recibió el otro día un comentario en defensa de dicha idea que terminaba así:

…hay que aprender a no criticar es mejor actuar.

No es la primera vez que encuentro gente este tipo de respuestas, sobre todo en los blogs guatemaltecos. Talvez sea una característica de la mentalidad chapina. Lo cierto es que esa actitud de sentirse agredido al ser criticado produce respuestas tales como: “haga usted las cosas a ver si le salen mejor” o “por qué no hacer algo mejor en lugar de estar criticando”, o la citada anteriormente. Esas respuestas son infantiles y llevan una cierta dosis de enojo. En lugar de desahogar los sentimientos heridos, deberíamos tomar la crítica para mejorar y corregir lo que hemos hecho mal.

Si alguien piensa que escribir un ensayo en un blog señalando los errores de una idea falaz es criticar de más, talvez sea porque preferimos solaparnos la mediocridad en lugar de decir en qué estamos fallando. Preferimos llevar la fiesta en paz en lugar de confrontar objetivamente los errores.

Para ilustrar mi posición en este asunto, voy citar una de las anécdotas de Richard Feynman, premio nobel de física en 1965. La historia está relatada en el libro “Surely you’re joking, Mr. Feynman!”. Este libro es una colección de anécdotas que muestran la increíble perspicacia de Feynman en una forma humorística y amena.

Feynman estuvo de visita en Brazil por espacio de diez meses. Durante ese tiempo se dio cuenta de que la forma en la que se enseñaba física era muy particular. Los estudiantes iban a clase, tomaban notas y las memorizaban. No hacían problemas numéricos y no sabían cómo aplicar los principios físicos en distintas situaciones. Por ejemplo, Feynman menciona que en una clase que presenció, el profesor decía: “Dos cuerpos son considerados equivalentes si torques iguales producen igual aceleración” y todos los estudiantes tomaban notas. Cuando la clase terminó, Feynman le pregunta a un estudiante:

—”¿Qué haces con todas esas notas que tomas?”
—”Ah, las estudiamos”, dice el estudiante. “Para el examen.”
—”¿Cómo va a ser el examen?”
—”Muy fácil. Justo le puedo decir cuál va a ser una de las preguntas.” El estudiante mira su cuaderno y dice: “¿En qué circunstancia dos cuerpos son equivalentes?, la respuesta es: dos cuerpos son equivalentes cuando torques iguales producen igual aceleración”

Este es uno de varios otros ejemplos que Feynman menciona. Obviamente así no se aprende física y Feynman no estaba de acuerdo en lo absoluto con ese sistema de enseñanza.

Al final de su estancia en Brazil, los estudiantes le pidieron que diera una charla sobre su experiencia como profesor en dicho lugar. En la charla iban a estar también profesores y oficiales de gobierno así que Feynman les hizo prometer que le dejaran decir lo que se le diera la gana. A lo cual los estudiantes no se opusieron. Como se imaginarán, Feynman no hizo más que señalar todas las fallas del sistema de enseñanza que había encontrado. Incluso, había llevado el libro de texto que se utilizaba para dar clases, cuyo autor se encontraba entre la audiencia. El único experimento que se mostraba en el libro era sobre una esfera rodando sobre un plano inclinado, mostrando la posición de la esfera para varios tiempos. Tal experimento no era más que unos datos inventados, pues

…si [el experimento] realmente es llevado a cabo, la esfera tiene una inercia la cuál producirá cinco séptimos de la respuesta correcta, debido a la energía que se transforma en el movimiento de rotación de la bola. Por lo tanto, este único ejemplo de “resultados experimentales” es obtenido de un experimento falso. ¡Nadie rodó la bola por el plano inclinado, de lo contrario nunca hubieran obtenido esos resultados!

Feynman mencionó otros defectos del libro en frente de todo mundo y terminó diciendo que no veía como alguien podía ser educado en un sistema que se autopropaga, en el cual la gente pasa examenes y enseña a otros a pasar exámenes, pero nadie sabe nada.

Cuando Feynman terminó su charla, el jefe del departamento de educación de la ciencia dijo:

El señor Feynman nos ha dicho cosas que para nosotros es muy duro escuchar, pero parece ser que él realmente ama la ciencia y es sincero en su criticismo. Por lo tanto, creo que debemos escucharlo. Yo vine aquí sabiendo que teníamos alguna enfermedad en nuestro sistema educativo; ¡de lo que me he enterado es que en realidad tenemos un cáncer!

Una historia impresionante e inspiradora. ¿Qué crítica más fuerte que esta?, ¿cuánta gente en situaciones similares prefiere ignorar la realidad y decir que todo está bien? Así que en lugar de cobijar los errores mejor aprendamos a reaccionar mejor ante la crítica y los comentarios, tomándolos en forma positiva para corregir donde hemos fallado.